Se estima que de 10 a 15 por ciento de las madres la sufrirán; realizar pequeños, pero importantes cambios en la dieta diaria, una vez que nace el bebé minimizará los síntomas.

  • Estudios sugieren que si se consume una cantidad adecuada de omega 3, a diario, se reduce el riesgo de sufrir este mal. Incluso, se recomienda que desde que se está planeando concebir, se aumente la ingesta del ácido graso por lo menos seis meses antes y continuar durante el embarazo.
  • Centrarse en cinco comidas equilibradas a lo largo del día, evitarán que los niveles de azúcar caigan en picada. Cuando son bajos e inestables desencadenan depresión y ansiedad. Lo recomendable es que cada una de ellas contenga carbohidratos complejos, grasas esenciales y proteínas.
  • La serotonina es un químico en el cerebro que se encarga de regular los estados de ánimo, si su nivel es bajo afectará tu humor. El triptófano es vital para que se produzca, y hay alimentos que lo contienen.

Alimentos benéficos

Hay gran variedad que te ayudarán; seguro encontrarás que varios de ellos se convertirán en tus favoritos:

  • Altos en omega 3: pepita, semillas de girasol, chía, ajonjolí, pan de centeno en grano, camote, nueces de la india, almendras, avena, garbanzos, queso orgánico, atún, salmón, sardinas, aceite de oliva, aceite de linaza, huevos, aguacate, leche de avena.
  • Altos en triptófano: requesón, plátanos, espinacas, piña, frijol, espárragos, tofu.

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