A salvo de la dermatitis atópica

¿Sabías que la dermatitis atópica es una alteración de la barrera epidérmica? No sólo provoca sequedad intensa, también genera una sensibilidad anormal ante agresiones como calor, sudor, detergentes y hasta al estrés, de acuerdo con la Fundación Eczema. Es una condición crónico, que viene y va, suele aparecer en la infancia, sin embargo, también ataca a personas adultas.

No se sabe con exactitud que la detona, pero aparece cuando el sistema inmunológico se muestra desordenado e hiperactivo. Produce inflamación que daña la barrera cutánea, por lo que se muestra seca, con comezón excesiva y erupciones pruriginosas. No sólo afecta problemas en la piel, también la calidad de vida y hasta genera alteraciones emocionales adversas.

Los pacientes con dermatitis atópica, por lo regular tienen una mutación del gen creador de la filagrina, una proteína que ayuda a que el cuerpo posee una barrera protectora en la capa superior de la piel. Pero, cuando no hay suficiente filagrina, la humedad escapa y fácilmente penetran bacterias y virus, además de que se genera resequedad que es evidente por zonas grises en la superficie cutánea, de acuerdo con National Eczema Association.

Esta alteración de la piel suele aparecer desde los seis meses de edad. Afortunadamente los brotes suelen bajar entre los cinco y seis años. Pero, podrían acrecentarse en la adolescencia por conflictos psicoafectivos o por estrés. En la edad adulta, se torna en un problema de sequedad y con una sensibilidad extrema a alérgenos o una respuesta al estrés. 

Aliado eficiente

Es importante saber que para disminuir los brotes es esencial desinflamar, calmar e hidratar intensamente.  Lo que se puede lograr al integrar ciertos hábitos en las rutinas infantiles:

  • Ducha que no exceda los 10 minutos y con agua tibia. Emplear un dermolimpiador como Lipikar Syndet AP+ de La Roche Posay, sin jabón, exento de perfume y libre de parabenos.
  • No frotar al secar.
  • Evitar abrigar demasiado, pues el sudor favorece la picazón
  • Vigilar que las uñas siempre estén cortas.
  • Asegurar en la dieta, ingesta de vitamina D y E que protegen de los efectos nocivos de los rayos UV, que suele irritar. Encuéntralas en yema, espinaca y brócoli entre otros.
  • Airear la casa en cualquier temporada.
  • Mantener una limpieza estricta para disminuir alérgenos potenciales como el polvo, pelos de animales y ácaros.

Al rescate

Además recuerda hidratar efectivamente con un producto como Lipikiar Baume AP+M de la La Roche Posay que disminuye la sensación de picazón extrema por largos períodos. Posee Aqua Posae Filiformis, que rebalancea el microbioma; Microrésyl, inhibe la formación del biofilm generado por la bacteria Staphylococcus, que libera toxinas en la piel y la dañan; la Niacinamida, reduce la irritación y calma el enrojecimiento; nutre y repara gracias al karité y agua Termal de La Roche Posay, suaviza y refuerza la barrera natural de protección de la dermis.

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