Existe una gran cantidad de enfermedades que están relacionadas con la inflamación como la gastritis, asma, endometriosis, diabetes y hasta artritis reumatoide, de acuerdo con The University of Queensland en Australia.

El angioma hereditario, es un trastorno genético poco frecuente, que sin previo aviso, causa hinchazón en diferentes partes del cuerpo; en casos graves se da en la garganta y puede causar asfixia.

En México, aunque no existe una cifra exacta de cuántas personas viven con este padecimiento, se sabe que el 6% de la población podría tener una enfermedad rara y que el 70% de éstas son de origen genético, como el AEH.

Los ataques repentinos y recurrentes que sufren las personas con angioedema hereditario se presentan  en el abdomen, cara, pies, genitales, manos y garganta, pero no se limitan a una sola área del cuerpo, ya que puede iniciarse en una parte y extenderse a otra. Ésta es una condición que interrumpe la rutina de los pacientes, provocando, además, emociones y pensamientos alarmantes ante la probabilidad de presentar ataques laríngeos que obstruyen las vías respiratorias o la necesidad de cirugías innecesarias, que suelen ser potencialmente mortales.

En busca de su origen

“Lo que causa esta enfermedad es un mal funcionamiento de la proteína llamada Inhibidor de la esterasa C1 (C1-INH) que altera la calicreína en la sangre. Esto ocasiona que los vasos sanguíneos se dilaten y se liberen fluidos que provocan el edema o hinchazón característica de esta enfermedad. Sin embargo, los síntomas del AEH pueden ser diferentes entre una persona y otra, incluso la recurrencia de los ataques en un mismo paciente varía”, destaca la Dra. Estefanía Torres, Directora Asociada de Inmunología en Takeda México.

Al ser una condición crónica e impredecible, afecta la calidad de vida, con implicaciones como ausentismo laboral o escolar. En algunos casos, se acompaña de depresión y ansiedad debido al miedo e incertidumbre a presentar un nuevo ataque.

“Como muchas de las 7.000 enfermedades raras, el AEH no tiene cura, aunque existen tratamientos efectivos y seguros que ayudan a reducir la frecuencia y severidad de los ataques de hinchazón e, incluso, evitar que aparezcan, lo que brinda a los pacientes con esta condición la oportunidad de poder tener una vida normal como recientemente es reconocido en la guías de manejo  emitidas a nivel mundial. Con la ayuda de su médico, los mismos pacientes pueden controlar su enfermedad a través de un manejo integral que incluya apoyo psicológico, la autoadministración de su tratamiento, entre otras. Esto permite mejorar la calidad de vida de los pacientes al minimizar el riesgo de un ataque inesperado”, indica la especialista de Takeda.

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