Celebrar a mamá empieza en la mesa. Desde brunches con champaña hasta escapadas Michelin, aquí tienes los spots más hot para este 10 de mayo.

El sabor del origen

Si este año quieres lucirte con una escapada fuera de lo común, Olivea Farm to Table, en el Valle de Guadalupe, es la joya de la corona. Este restaurante, reconocido por su estrella Michelin y su filosofía sustentable, cambiará su formato habitual para ofrecer un menú family style diseñado para conectar con la tierra. Imagina celebrar rodeada de viñedos, disfrutando platillos creados con productos de su propio huerto. Por $1,800 P/P, la experiencia incluye una copa de vino espumoso para brindar por la mujer que te dio la vida en un entorno de hospitalidad inigualable.

Tradición con estilo propio

Para las mamás que aman el pulso de la Ciudad de México, el Botanero del Bosque en el Hotel Downtown es una parada obligatoria. Aquí el plan es relajado pero sofisticado. Solo el 10 de mayo tendrán el «Esmedregal Tapixte», un platillo exclusivo que rinde homenaje a la cocina tradicional. Lo mejor es su dinámica clásica: por cada trago, una botana, acompañada de juegos de dados y el pajarito que lee la suerte. Es el lugar ideal para una celebración lúdica y llena de risas.

Cocina mexicana de vanguardia

Si buscas un entorno acogedor en la Roma Norte, Fónico es la respuesta. Aquí, el 9 y 10 de mayo, mamá será recibida con una copa de vino rosado y dulces artesanales. Su menú a la carta de cocina contemporánea es perfecto para una comida sin prisas, especialmente el domingo, cuando extienden su horario hasta las 20:00 horas. Es el spot perfecto para esas fotos increíbles en familia mientras disfrutan de un producto marino impecable.

Herencia y burbujas rosadas

Finalmente, para un plan de domingo espectacular, Sendero en el JW Marriott Polanco presenta un brunch único. El chef Rodrigo Sánchez cocinará de la mano de su madre, Catalina Téllez, recreando recetas familiares de Tlaxcala. Por $1,450 MXN, disfrutarán de antojitos tradicionales como tlacoyos y chalupas, maridados con una copa de Moët & Chandon Rosé Imperial. Es un tributo real a la herencia culinaria que no te puedes perder.

El lujo de soltar el control

En un mundo que siempre corre, Kai Sushi Bar nos invita a una pausa necesaria. Este 10 de mayo, la propuesta es algo mucho más profundo que una comida: es confiar en el omakase. Aquí no hay menú ni prisas, solo un diálogo silencioso entre el chef y mamá. Regalarle esta experiencia es invitarla a un ritual de intuición y técnica donde el lujo reside en la precisión de cada pieza. Es el lugar perfecto para mirarla a los ojos mientras el tiempo, por un momento, se detiene en la barra.