La colaboración entre Jesús de la Garsa y MAGNUM® redefine el concepto de «couture» en México. Descubre cómo los matices del chocolate y los destellos dorados crean una colección que es puro arte sensorial para tu clóset.

¿Es posible vestir el placer? El diseñador mexicano Jesús de la Garsa responde con una colección cápsula que transforma la indulgencia del chocolate en alta costura. Una propuesta donde las texturas y el dorado se convierten en el nuevo objeto de deseo.

Moda que despierta tus sentidos          

Cuando la alta costura y el placer convergen, el resultado es una narrativa visual irresistible que trasciende la pasarela. Jesús de la Garsa ha logrado lo que pocos creativos alcanzan: reinterpretar los códigos de MAGNUM® para llevarlos al lenguaje del diseño de autor. Esta colección cápsula no se trata solo de ropa, sino de una experiencia sensorial profunda donde el chocolate y el patronaje de vanguardia se funden.

Con seis piezas exclusivas, el diseñador explora la dualidad entre lo fluido y lo estructurado, construyendo siluetas que oscilan entre la firmeza de la cobertura y el movimiento del corazón del helado, capturando la esencia del lujo para la mujer que busca piezas con una historia que contar.

Texturas que evocan al chocolate

La exquisitez es la verdadera protagonista de esta entrega. De la Garsa utiliza relieves, aplicaciones de pedrería y textiles con volúmenes estratégicos para emular la superficie táctil de una MAGNUM®. La paleta cromática es un sueño para las amantes del estilo minimal-chic: tonos chocolate profundo, cremas suaves y acentos dorados que aportan un dinamismo único a la colección.

Cada diseño es una interpretación estética de los contrastes, donde la rigidez visual se encuentra con la delicadeza de telas que fluyen con cada paso, evocando el brillo del icónico medallón dorado que es sello de identidad de la marca.

Innovación vestida de Bliss Nuez

La narrativa evoluciona hacia un punto de máxima calidez en las piezas inspiradas en la nueva MAGNUM® BLISS Nuez con Chocolate. Aquí, el diseño se vuelve más envolvente, incorporando texturas que remiten a la nuez para añadir una dimensión visual inédita. Esta transición cromática del cacao intenso hacia matices dorados y ocres refleja la riqueza de las capas del helado.

Complementada con calzado de Dante y joyería de TTEN Jewelry, la colección reafirma que el placer también se lleva puesto. Como dice Jesús de la Garsa, diseñar a partir de este universo permite que el aroma, el color y el sabor se conviertan en detonantes creativos que elevan la moda mexicana a un estándar internacional de sofisticación.