¿Recuerdas la magia de presionar ese botón naranja en tus tenis favoritos? La nostalgia de los años 80 se fusiona con la alta relojería en una colaboración que está rompiendo el internet: el Streamliner Pump.
El regreso de un ícono
A finales de la década de los 80, Reebok presentó un calzado que cambiaría las reglas del juego: el Pump. No eran solo tenis deportivos; representaban una actitud donde el rendimiento caminaba de la mano con el placer sensorial. Ese gesto de presionar el botón para personalizar el ajuste se volvió un ritual de culto.
Hoy, en pleno 2026, H. Moser & Cie. se alía con Reebok para trasladar esa sofisticación lúdica a la muñeca. Presentado en Watches and Wonders, el Streamliner Pump demuestra que la alta relojería es mucho mejor cuando no se toma a sí misma demasiado en serio. Es la pieza perfecta para la mujer que busca un accesorio con historia, alma y un diseño que rompa los moldes de lo convencional.

Mecánica que invita a jugar
Lo más fascinante de esta pieza es cómo han logrado integrar la funcionalidad del calzado en un mecanismo suizo de precisión. El Streamliner Pump reemplaza la corona tradicional por un pulsador de aluminio naranja que transmite energía directamente al muelle del barrilete. Al «pompearlo», le das cuerda al reloj de forma manual, activando una coreografía mecánica visible a través de sus puentes abiertos y una cremallera totalmente esqueletizada.
Una sola presión otorga más de una hora de reserva de marcha, pero el diseño es tan adictivo que invita a seguir presionando por puro placer táctil. El movimiento HMC 500 fue rediseñado para ser extra delgado y ligero, logrando un perfil de solo 11.4 mm que luce impecable en cualquier estilismo diario.
Detalles exclusivos
La caja es una oda a la innovación material, fabricada en fibra de cuarzo forjada. Este material es más puro que el carbono y permite una libertad estética superior, creando un patrón de moaré mate que hace que no existan dos relojes iguales en el mundo. Disponible en blanco o negro, cada versión está limitada a solo 250 piezas protegidas por un «sarcófago» de titanio que garantiza su hermeticidad.
Pero el verdadero secreto de coleccionista es el cierre del círculo: los dueños de este reloj recibirán unos tenis Pump exclusivos, diseñados por ambas marcas para espejear la estética del reloj. Es el ritual de estilo definitivo para quienes gustan de caminar con la misma elegancia que sus ideas.
